El Alcalde: cuatro años sin proyecto de Gobierno y una estrategia para perpetuarse.

Ha utilizado y sigue utilizando el Ayuntamiento y sus recursos con fines partidistas y electoralistas.

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14 marzo de 2019.- Según los Presupuestos Municipales, al finalizar este mandato, el Alcalde y su Equipo de Gobierno habrán gestionado más de sesenta millones de euros de los tributos de los benaventanos, de los cuales más de cuatro millones corresponderán a solicitudes de préstamos y algo más de seis millones destinado a  inversiones.

De los más de seis millones de euros para inversiones de este mandato, la mayor parte de este dinero se ha sufragado con préstamos.

Durante los tres primeros años de mandato apenas han ejecutado el treinta por ciento de las inversiones previstas, la estrategia del Alcalde ha sido dejarlo todo para el último año de mandato e impresionar a los ciudadanos en clave electoral.

Esta estrategia ha provocado tres situaciones:

La primera de ellas, que los vecinos no se hayan beneficiado y disfrutado de las mejoras de sus calles e infraestructuras durante todo este periodo de tiempo, y que tampoco se haya movido la economía como debería de haber sucedido.

La segunda, que es el concentrar la ejecución de las obras de las calles a pocos meses de finalizar el mandato, lo que está provocando trastornos a los ciudadanos que las transitan y caos en la circulación. Con ello ha conseguido “echar de Benavente” a posibles compradores y visitantes, con serias repercusiones económicas a comerciantes de las zona en donde se llevan a cabo durante meses, sobrepasando los plazos de ejecución previstos.

Pedimos al Alcalde que se haga cargo con su sueldo del pago del alquiler de locales de aquellos comercios que se han visto obligados a cerrar porque como consecuencia de las obras han dejado de entrar los clientes y no han podido aguantar los costes, entre ellos el alquiler de los locales.

Para final del mandato también ha dejado el asfaltado de diversas calles, que lleva anunciando durante meses y ahora las está acometiendo todas a la vez, generando el consiguiente caos en el tráfico. En unos casos por el corte simultáneo de las mismas y en otras porque no se adoptan las medidas de seguridad necesarias y hay vehículos que han tenido que transitar por ellas a pesar del peligro del estado de las obras, con toda la calle levantada, maquinaria de obra, etc.

En algún caso, como hemos podido ver en el día de hoy, con vecinos transitando por pasos de peatones borrados mientras siguen circulando los vehículos sin señalización y con el consiguiente peligro de atropello, como está sucediendo en la zona de las Eras.

Y la tercera, que las prisas no son buenas consejeras, y estamos viendo como algunas de las obras que se está ejecutando no se ajustan al proyecto inicial, o a la normativa, provocando modificados que suponen más costes para las arcas municipales.